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Desde 2013 se interesó en apoyar al padre Miguel Pérez. Dejó su vida junto a su esposo en otro barrio de Medellín, La Milagrosa, con el que vivió 38 años, pero su amor por ayudar pesó mucho más. A ella le interesaba colaborar en lo que más pudiera, entonces tuvo que buscar una casa que quedara más cerca de la oficina del sacerdote y así poder estar disponible en todo momento. Desde final de 2014 se mudó a vivir al Hogar Nidia Murillo, en donde cumple su labor como administradora y, al mismo tiempo, es quien ayuda a cuidar a los enfermos que están allí: les cocina y los acompaña durante toda la noche. A la vez, maneja el almacén de ropa, de donde obtienen algunos recursos económicos.
Esta mujer proveniente de Urabá llegó a Medellín luego de que a su esposo lo trasladaran a la ciudad por motivos de trabajo. Vive en el barrio junto con sus cuatro hijos y trabaja hace tres años como cocinera en el restaurante del Colegio Básico Santa María de la Cruz. Conoció al padre Miguel Pérez cuando la ayudó luego que su casa desapareció por un incendio. Lily no solamente trabaja sino que actualmente cursa cuarto y quinto de primaria y su materia favorita es Sociales. Su sueño es estudiar algo relacionado con la cocina, a la cual le cogió un amor muy grande gracias a su mamá, quien le enseñó a preparar platos como el pescado frito, el sancocho -que por cierto no le gusta- y los fríjoles, en su restaurante de Urabá.
Llegó al Hogar Nidia Murillo desde el 2014, por medio de la mamá de una de las personas que viven allí. Colabora como voluntario mientras está libre en el día, pues hace siete años trabaja como vigilante en una institución pública de Itagüí y solo puede asistir al Hogar mientras tiene su turno de vigilante en la noche. Jorge ayuda a bañar a las personas, a hacerle aseo a la casa, y también es quien sale a comprar las cosas que se necesitan. Para él es importante ir constantemente al Hogar, ya que dice que cuando no va se siente muy mal consigo mismo. Vive con su madre en Itagüí, aunque no le queda mucho tiempo de estar con ella, por el hecho de trabajar y ser voluntario solo está en su casa los domingos.